El País ha contado con mi análisis como economista de Futur Legal y profesor de Economía Financiera de la Universitat de les Illes Balears para abordar uno de los principales problemas económicos y sociales del momento: el encarecimiento sostenido de la vivienda.
El reportaje, publicado tanto en la edición digital como en la edición impresa del periódico, tuvo además un espacio destacado en la portada de El País. Para quienes formamos Futur Legal, esta presencia supone un reconocimiento al trabajo de análisis que desarrollamos en materia inmobiliaria, hipotecaria y financiera.
Indice
Doce años de subida ininterrumpida
El artículo de El País, titulado La larga escalada de la vivienda: las casas duplican el precio tras 12 años de subidas ininterrumpidas, analiza la evolución del mercado residencial español desde que los precios tocaron fondo, en 2014.
Desde entonces, el precio de la vivienda ha aumentado durante 48 trimestres consecutivos. En 16 comunidades autónomas ya se han superado los máximos alcanzados durante la anterior burbuja inmobiliaria y, en algunos territorios, los precios duplican ampliamente los registrados hace doce años.
La aceleración ha sido especialmente intensa desde 2024. A pesar de la subida de los tipos de interés, las dificultades de acceso a la financiación y la pérdida de poder adquisitivo de muchas familias, la demanda continúa encontrándose con una oferta insuficiente y poco flexible.
En mi intervención en El País explico que estamos ante una crisis de oferta de manual. El precio es, en este sentido, una señal: un termómetro que refleja que existen muchas personas buscando vivienda y un número insuficiente de inmuebles disponibles en las zonas donde se concentra la demanda.
Illes Balears, uno de los mercados más tensionados
El caso de Illes Balears es especialmente significativo. Según los datos recogidos por El País, el índice de precios de la vivienda en las islas se situaba en 2026 en un nivel equivalente a 2,26 veces el registrado en el primer trimestre de 2014. Esto representa un incremento acumulado aproximado del 126 %.
Los últimos datos del Índice de Precios de Vivienda del Instituto Nacional de Estadística confirman esta presión. En el primer trimestre de 2026, el precio de la vivienda aumentó en Illes Balears un 13,6 % interanual, por encima del incremento medio nacional, situado en el 12,9 %.
La Estadística Registral Inmobiliaria permite completar la radiografía del mercado balear:
- El precio medio registrado de la vivienda alcanzó los 4.173 euros por metro cuadrado, el segundo más elevado de España.
- En Palma, el precio medio se situó en 4.202 euros por metro cuadrado, lo que la convierte en una de las capitales más caras del país.
- Los compradores extranjeros representaron el 28,89 % de las compraventas, el porcentaje autonómico más elevado de España.
- La deuda hipotecaria contratada alcanzó los 2.776 euros por metro cuadrado, también una de las cifras más altas del país.
Estos datos muestran que el problema de la vivienda en las islas no puede explicarse mediante una sola causa. La presión de la demanda internacional es relevante, pero convive con la escasez de suelo disponible, la lentitud administrativa, el crecimiento demográfico, el coste de la construcción y una producción de vivienda que lleva años sin responder a las necesidades reales de la población.
El precio es el síntoma, no la enfermedad
Cuando se analiza el mercado inmobiliario, resulta tentador concentrar todo el debate en el precio. Sin embargo, limitarse a intentar contenerlo de forma artificial no resuelve las causas estructurales que provocan su aumento.
Si en una zona existe una demanda elevada y la oferta no puede crecer, la presión sobre los precios se mantiene. Por eso, cualquier política de vivienda eficaz debería actuar sobre la capacidad de producir y movilizar vivienda residencial.
Entre otras medidas, es necesario agilizar el planeamiento urbanístico y la concesión de licencias, adaptar las promociones a las nuevas necesidades familiares, proporcionar seguridad jurídica a propietarios y promotores y facilitar una oferta suficiente de vivienda asequible, tanto pública como privada.
Las soluciones deben evaluarse a medio y largo plazo. El mercado inmobiliario no responde de manera inmediata: desde que se proyecta una promoción hasta que las viviendas pueden ocuparse transcurren años. La inestabilidad regulatoria y la inseguridad jurídica retrasan todavía más este proceso.
Comprar para vivir no es lo mismo que comprar para invertir
Otra de las ideas que trasladé a El País es que el significado de los precios depende también del perfil y de los objetivos del comprador.
Para una familia que adquiere una vivienda habitual y puede asumirla de forma prudente, la evolución de su cotización durante los siguientes meses tiene una importancia relativa. Una casa en la que se pretende vivir durante décadas posee, además de un precio de mercado, un valor de uso: proporciona estabilidad, seguridad y un lugar en el que desarrollar un proyecto vital.
Esto no significa que se deba comprar a cualquier precio ni asumir un endeudamiento excesivo. Antes de contratar una hipoteca es imprescindible analizar los ingresos presentes y futuros, el ahorro disponible, la estabilidad laboral, el tipo de interés y la capacidad para afrontar escenarios adversos.
En cambio, cuando se adquiere una segunda residencia o un inmueble como inversión, el momento del ciclo inmobiliario cobra mucha más importancia. La rentabilidad esperada, los gastos, la fiscalidad, el riesgo regulatorio y la posible evolución del precio deben estudiarse con criterios estrictamente económicos.
Conocimiento inmobiliario al servicio de nuestros clientes
En Futur Legal trabajamos los asuntos inmobiliarios desde una perspectiva que combina Derecho, economía y finanzas. Esta visión interdisciplinar resulta especialmente valiosa en operaciones de compraventa, conflictos hipotecarios, análisis de financiación, reclamaciones bancarias y elaboración de informes periciales económicos.
La participación en medios de comunicación como El País es una extensión de este trabajo. Nos permite trasladar al debate público análisis basados en datos, explicar de forma comprensible cuestiones técnicamente complejas y contribuir a una mejor educación financiera e inmobiliaria.
Que el problema de la vivienda haya ocupado la portada de El País confirma su enorme trascendencia. Para muchas familias, comprar o alquilar una vivienda es la decisión económica más importante de su vida. Por eso necesita información rigurosa, asesoramiento independiente y soluciones que vayan más allá de los titulares.
Agradezco a El País y al periodista Gorka R. Pérez que hayan contado con mi opinión para este reportaje. Seguiremos aportando desde Futur Legal una mirada técnica, crítica e independiente sobre el mercado inmobiliario y las cuestiones económicas y jurídicas que afectan a nuestros clientes.
Fuentes estadísticas:
Índice de Precios de Vivienda del INE, primer trimestre de 2026
Estadística Registral Inmobiliaria, primer trimestre de 2026.
Economista especializado productos financieros y socio del despacho de abogados y economistas Futur Legal.
Licenciado en Economía (1997) y en Administración y Dirección de Empresas (1999) por la UIB. Máster Universitario en Asesoría Fiscal por la UNIR (2022).
Consejero del CES de las Illes Balears. Patrono de Finsalud. Profesor asociado de la UIB y director de trabajo fin de máster de la UNIR.
Autor del libro a Banca Culpable (Esfera de los Libros, 2013) y coautor de Comentarios sobre la Ley 6/2023, de 17 de marzo, de los mercados de valores y de los Servicios de Inversión (Aferre, 2024); Situación, tendencias y restos del sistema financiero (Aranzadi, 2022); Perspectiva legal y económica del fenómeno FinTech (Wolters Kluwer, 2021); Comentarios a la Ley Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario (Wolters Kluwer, 2019).
Pau A. Monserrat entiende la actividad del economista más allá de una profesión, como una forma de entender y participar en el mundo. Su enfoque humanístico combinado con un análisis matemático le permite abordar con garantías de éxito los encargos de sus clientes. Se ha mostrado activo en la divulgación de la educación financiera, la intermediación hipotecaria, así como en la defensa de los derechos de los usuarios del sector financiero.