La conciencia del español medio respecto a la importancia de ahorrar ha ido en aumento, lo cual es positivo; la mejora de la educación financiera junto a la crisis económica, que ha puesto en evidencia la necesidad de tener ahorro cuando las cosas vienen mal dadas. Sin embargo, hay que destacar dos formas de ahorro españolas típicas que no siempre son acertadas: la inversión excesiva en inmuebles y la dependencia del depósito bancario como forma de inversión esencial.
El inmueble es un activo de riesgo, cuyo valor fluctúa según las diversas circunstancias que le influyen, con una fiscalidad poco propicia y elevados gastos de mantenimiento. Además, su liquidez puede ser escasa en momentos de crisis inmobiliarias. Si bien desde iAhorro.com creemos que comprar una primera vivienda para tener un hogar pagado al jubilarnos es una buena decisión financiera, no apostamos por la inversión en segundas residencias, si bien cada familia es un mundo. Si nos gusta el ladrillo como inversión, hay otros vehículos más asequibles y con menos limitaciones, básicamente las Socimi y en los últimos tiempos el crowdfunding inmobiliario, a estudiar.
Economista especializado productos financieros y socio del despacho de abogados y economistas Futur Legal.
Licenciado en Economía (1997) y en Administración y Dirección de Empresas (1999) por la UIB. Máster Universitario en Asesoría Fiscal por la UNIR (2022).
Consejero del CES de las Illes Balears. Patrono de Finsalud. Profesor asociado de la UIB y director de trabajo fin de máster de la UNIR.
Autor del libro a Banca Culpable (Esfera de los Libros, 2013) y coautor de Comentarios sobre la Ley 6/2023, de 17 de marzo, de los mercados de valores y de los Servicios de Inversión (Aferre, 2024); Situación, tendencias y restos del sistema financiero (Aranzadi, 2022); Perspectiva legal y económica del fenómeno FinTech (Wolters Kluwer, 2021); Comentarios a la Ley Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario (Wolters Kluwer, 2019).
Pau A. Monserrat entiende la actividad del economista más allá de una profesión, como una forma de entender y participar en el mundo. Su enfoque humanístico combinado con un análisis matemático le permite abordar con garantías de éxito los encargos de sus clientes. Se ha mostrado activo en la divulgación de la educación financiera, la intermediación hipotecaria, así como en la defensa de los derechos de los usuarios del sector financiero.