Cartera comprimida

Muchas son las familias, pequeñas y medianas empresas que debido a la crisis económica y el ajuste de sus ingresos se ven en serias dificultades de afrontar regularmente sus compromisos financieros. Por lo que, antes de precipitarse en situaciones generalizadas de impago es importante que puedan tener a su alcance todas las herramientas legales para protegerse y adelantarse a situaciones más complejas, y en algunos casos, irreversibles.

Cada situación de insolvencia es concreta y aconsejamos que sea estudiada de forma personalizada y lo antes posible. Solicita una consulta a nuestros abogados rellenando este formulario.

Insolvencia de persona física

Hay que analizar previamente el endeudamiento de la familia y si esas deudas están en situaciones de impago inminente, de impago actual o ya están reclamadas por los acreedores de forma judicial, es decir, en procesos ejecutivos.

Sin duda, la mejor forma de abordar un estudio de insolvencia es si la misma se ha detectado como inminente (es decir, se piensa que en breve se impagará), pues podremos adelantarnos y jugar con los márgenes de tiempo.

También hay que valorar la tipología de deudas, sin son hipotecarias u ordinarias, pues la normativa que podremos aplicar será distinta.

Calibraremos la utilidad de iniciar un marco negociador con los acreedores, si se podrá aplicar el Código de Buenas Prácticas Bancarias (ampliado por la Ley de Segunda Oportunidad) o si, finalmente, habrá que optar por un procedimiento de insolvencia de persona física (concurso de acreedores).

Lo más importante, deberá analizarse cuál es el motivo de esa situación de insolvencia, pues la práctica nos ha demostrado que, en muchas situaciones el impago es debido a clausulados abusivos, por lo que los problemas se podrán atajar de raíz.

Insolvencia de autónomos y personas jurídicas

En el caso de autónomos y empresas la situación es algo distinta, pues la normativa aplicable es bastante más restrictiva que la prevista para el consumidor.

También habrá que analizar los motivos de la insolvencia para detectar posibles situaciones de conflicto (como la colocación de permutas de tipos de interés) que desconocíamos y que nos podrían permitir salir de ese escenario de debilidad patrimonial, revisando todos los préstamos, pólizas de crédito o seguros de la empresa.

Nuestros abogados y economistas estudiarán en qué situación de insolvencia se está (intentando prever la misma con antelación) y teniendo presente que generalmente esas deudas suelen estar avaladas patrimonialmente por los socios y administradores, con las inherentes responsabilidades que ello conlleva.

Las soluciones a la insolvencia de los negocios pasan por reestructuraciones internas, procedimientos de negociación de deudas con los acreedores o las situaciones concursales de insolvencia (con propuestas de plan de pagos mediante convenios con los acreedores o con liquidaciones ordenadas del patrimonio).

El concurso de acreedores de persona física es una de las herramientas jurídico-económicas que una familia puede utilizar cuando si situación financiera se torna insostenible.

El concurso de acreedores de autónomos o personas jurídicas permite reflotar el negocio cuando hemos acumulado demasiadas deudas o bien proceder a una liquidación ordenada de la empresa.