La conciencia del español medio respecto a la importancia de ahorrar ha ido en aumento, lo cual es positivo; la mejora de la educación financiera junto a la crisis económica, que ha puesto en evidencia la necesidad de tener ahorro cuando las cosas vienen mal dadas. Sin embargo, hay que destacar dos formas de ahorro españolas típicas que no siempre son acertadas: la inversión excesiva en inmuebles y la dependencia del depósito bancario como forma de inversión esencial.
El inmueble es un activo de riesgo, cuyo valor fluctúa según las diversas circunstancias que le influyen, con una fiscalidad poco propicia y elevados gastos de mantenimiento. Además, su liquidez puede ser escasa en momentos de crisis inmobiliarias. Si bien desde iAhorro.com creemos que comprar una primera vivienda para tener un hogar pagado al jubilarnos es una buena decisión financiera, no apostamos por la inversión en segundas residencias, si bien cada familia es un mundo. Si nos gusta el ladrillo como inversión, hay otros vehículos más asequibles y con menos limitaciones, básicamente las Socimi y en los últimos tiempos el crowdfunding inmobiliario, a estudiar.