Durante años, muchos consumidores firmaron una hipoteca pensando que todo el capital concedido se destinaba a la compra de su vivienda. Sin embargo, al revisar la escritura con detenimiento, descubren que una parte muy relevante del préstamo se utilizó para pagar un seguro de vida o de amortización mediante una prima única financiada, conocida habitualmente como PUF.
Contacta con Cristina Borrallo, abogada experta el demandas por PUF: cristina.borrallo@futurlegal.com.
La práctica no es menor. En numerosos préstamos hipotecarios, el seguro se contrataba el mismo día de la firma, con una aseguradora vinculada al banco, mediante una prima única de miles de euros y sin que el cliente hubiera podido comparar otras opciones. El consumidor no solo pagaba el seguro de golpe, sino que además financiaba su coste durante toda la vida del préstamo, abonando intereses por una cantidad que, en realidad, nunca llegó a recibir para comprar su vivienda.