Al parecer no ha sido suficiente un verano plagado de calor ya que todo apunta a que también será un “otoño caliente” o, por lo menos, para nuestros queridos Jueces de lo Mercantil.
Y ello es así porque conjugan, como ya bien sabemos los letrados que a dicha materia nos dedicamos, en simbiosis perfecta dos acontecimientos que, a la espera de sus resultados pragmáticos, hacen vaticinar muchas hipótesis sobre el futuro de nuestro sistema en sus distintas vertientes.